Los ejemplos de holding familiar en hostelería, comercio, servicios profesionales y turismo comparten un patrón: una cabecera que controla las sociedades operativas y una sociedad aparte para los inmuebles. Lo que cambia es cómo se reparten los riesgos, la caja y el gobierno en cada sector. Los casos siguientes son ilustrativos y sus cifras, inventadas.
Ejemplo 1: un negocio de hostelería con varios locales
Una familia gestiona cuatro restaurantes. Cada local lo explota una sociedad distinta, y los locales de dos de ellos son propiedad de los socios. El volumen de negocio conjunto es de 6 millones de euros y el beneficio, de 700.000 euros.
La estructura propuesta crea una holding que posee las cuatro sociedades de explotación y una sociedad inmobiliaria que adquiere los locales. La inmobiliaria alquila a las operativas a precio de mercado. Así, una reclamación contra un restaurante no alcanza a los locales, y los beneficios se acumulan en la cabecera para abrir nuevos establecimientos.
Ejemplo 2: una cadena de comercio minorista
Dos hermanos poseen tres sociedades de comercio: tiendas, distribución y comercio electrónico. Prevén que sus hijos se incorporen. La holding concentra el control y centraliza compras, logística y administración, que factura a las tres filiales.
La prestación de servicios compartidos aporta sustancia. La holding contrata a una responsable financiera y a un equipo de compras, y cobra una cuota mensual a las filiales. El resultado es una cabecera con actividad real, que respalda la exención del artículo 21 de la Ley 27/2014 y la calificación como empresa familiar.
Ejemplo 3: servicios profesionales
Tres socios de una consultoría deciden ordenar su patrimonio. La actividad profesional depende de las personas, por lo que el valor está en la relación con los clientes y en el equipo, más que en los activos.
- Cada socio constituye su propia holding personal que participa en la consultora.
- Las holdings personales cobran dividendos y los reinvierten.
- La consultora mantiene un pacto de socios con salidas y valoración pactadas.
En este sector hay que prestar especial atención a la retribución del socio que trabaja. La Administración puede cuestionar la estructura si el socio no percibe una retribución acorde con sus funciones y todo el rendimiento se canaliza como dividendo.
Ejemplo 4: turismo y alojamiento
Una familia balear posee un hotel de 120 habitaciones, una empresa de excursiones y un edificio de apartamentos turísticos. Las tres actividades están en una sola sociedad y los hijos desean incorporarse con distintos niveles de implicación.
La reorganización separa las tres actividades en sociedades distintas, crea una sociedad inmobiliaria para los edificios y una holding que gobierna el grupo. Esto permite que los hijos que trabajan en el hotel reciban participaciones de la operativa o cargos retribuidos, mientras los que no trabajan participan solo en la cabecera.
Comparativa de los cuatro ejemplos
| Sector | Sociedades operativas | Inmuebles | Clave del diseño |
|---|---|---|---|
| Hostelería | Una por local | Sociedad inmobiliaria separada | Aislar riesgo de cada local |
| Comercio | Tiendas, distribución, online | Si los hay, aparte | Servicios compartidos en la holding |
| Servicios profesionales | La consultora | Normalmente no hay | Retribución del socio y pacto de salida |
| Turismo | Hotel, excursiones, apartamentos | Sociedad inmobiliaria | Distintos niveles de implicación de los hijos |
Lecciones comunes a todos los sectores
Los cuatro ejemplos comparten tres lecciones. Primero, la separación de riesgos es más útil si cada sociedad tiene una función clara. Segundo, la sustancia en la cabecera debe construirse con hechos y no con documentos. Tercero, la estructura debe diseñarse junto con la sucesión, pues se pensó para durar décadas.
También conviene recordar que la aportación de participaciones, de inmuebles o de ramas de actividad tiene costes fiscales que dependen de cada caso. Un buen diseño los minimiza con régimen especial y un orden adecuado de las operaciones.
Cómo adaptar estos ejemplos a su caso
Antes de copiar un esquema, hay que comparar los datos propios con los del ejemplo: número de sociedades, titularidad de inmuebles, edad de los socios, presencia de hijos en el negocio y régimen económico matrimonial. Un mismo organigrama puede ser correcto para una familia y desaconsejable para otra.
Puede completar la lectura con la estructura típica de un holding familiar y con los errores habituales al montarlo. LRB Tax & Legal asesora a grupos familiares de hostelería, turismo y comercio en estructuras holding y blindaje patrimonial, y, cuando hay que fijar valores, existen los informes de valoración de empresas y activos.
Preguntas frecuentes
Sí, sobre todo si hay varios locales o los inmuebles son propiedad de los socios. La holding controla las sociedades de explotación y una inmobiliaria aparte posee los locales y los arrienda, lo que separa el riesgo operativo del patrimonio inmobiliario.
Sí, aunque con cautela. Es habitual que cada socio tenga una holding personal que participe en el despacho. Debe cuidarse que el socio perciba una retribución adecuada por su trabajo y no canalice todo su rendimiento como dividendo, porque la Administración puede cuestionarlo.
Mediante participaciones de la cabecera para quienes solo son inversores y participaciones o cargos retribuidos en la operativa para quienes trabajan en el negocio. Un pacto de socios y un protocolo familiar fijan los derechos de cada uno y los criterios de incorporación.
No directamente. Cada estructura depende del número de sociedades, la titularidad de los inmuebles, la edad de los socios y los planes de sucesión. Los ejemplos sirven como referencia, pero el diseño debe adaptarse a los datos reales y a los objetivos de la familia.
Contenido informativo de carácter general, actualizado a la fecha de publicación; no constituye asesoramiento para un caso concreto.